DUENDES CAMPEÓN
El Litoral terminó siendo un torneo fantasmagórico en el buen sentido. Duendes lo hizo posible con un juego atildado y ayer culminó la faena al consagrarse campeón invicto tras vencer en la tercera jornada final del Torneo Regional 2010 a Santa Fe Rugby por 37-21 (5-0), haciéndose acreedor a la Copa Bridgestone en juego.
No fue casualidad que al partido decisivo arribaran los dos equipos que a lo largo del torneo jugaron a algo, que mostraron un sistema de juego, Eso hizo que la final tuviera su encanto.
Duendes no lució como en otras tardes, no jugó como mal acostumbró a su hinchada, pero sin embargo ayer le sobró. Le bastaron algunos chispazos para sacar las diferencias necesarias que le dieron la tranquilidad para manejar los tiempos del partido. Volvió a hacer un tributo del ataque y por eso tuvo su premio. Los desbordes por las puntas fueron el flanco elegido y por ahí el verdinegro encontró la victoria. Juan Rapuzzi y Francisco Carrió en el primer tiempo; y Román Miralles, Maximiliano Nannini y Tomás Carrió en el complemento anotaron los cinco tries con los que Duendes sumó un nuevo punto bonus, terminando la serie final con puntaje ideal.

Cuando el verdinegro tuvo posesión y puso en juego la pelota mostró todo su caudal rugbístico. Supo definir en los momentos precisos, más allá de que jugó un poco atado por la presión de ser el protagonista que además de jugar la final tenía que ganarla para reverdecer los laureles que supo conseguir.
Pero en todo partido, y más en una final, el rival también juega. Y en ese sentido Santa Fe Rugby hizo un planteo inteligente. Fue un digno rival que luchó hasta el final y nunca bajó los brazos. Apostó a su libreto y por momentos le brindó sus frutos. Fue cuando jugó corto, continuado, e intentó tener la pelota y de esa manera sacarle vértigo al juego del verdinegro, a sabiendas de que si eso no se cumplía lo pagarían en su propio ingoal, como le pasó a la mayoría de los rivales de Duendes.
Fue en esos momentos, en los que el hoy campeón del Litoral mostró otro gran atributo: la defensa. Cuando las cosas no le salieron, el tackle se erigió como un estandarte. Mostró esa solidez defensiva por la cual no conoce el sabor de la derrota desde hace un año (la última vez fue ante Tucumán Lawn Tennis por el torneo del Interior, certamen en el que luego se coronaría también como el mejor). Por eso, sin restarle méritos al conjunto santafesino, los dos tries de Ignacio Carballo sobre el final fueron de otro partido, ya que la final hacía rato que estaba definida.
Duendes fue el mejor y no dejó dudas. A lo largo del torneo mostró argumentos sólidos como para creer que los fantasmas existen. Y ante las evidencias no queda otra que rendirse. Por eso, ¡Salud Campeón!, aunque suene repetido.
Foto: Supertry
